Cuando ayudar hace sentido

Cerca de 500 personas participaron en la Cena del Pavo Fraterno de la Región de Valparaíso, encuentro que convocó a amigos, voluntarios, empresas, residentes y colaboradores de los hogares de Casablanca, Nogales, Quillota y Ventanas, llenando de solidaridad el Sporting Club de Viña del Mar.

Fue una noche grandiosa, con 500 personas en el salón del Sporting Club de Viña del Mar, convocados por Fundación Las Rosas, que este jueves 19 de octubre celebró una nueva versión de la Cena del Pavo Fraterno, en la Región de Valparaíso.

La jornada contó con la presencia del gerente general de Fundación Las Rosas, Edgardo Fuenzalida; el presidente del Consejo Regional de Fundación Las Rosas Región de Valparaíso, Mario Jara; la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato; la diputada Andrea Molina; la directora de Administración y Proyectos de la Fundación, Pamela Crocco; las directoras de los hogares San Alberto Hurtado (Quillota), María Inmaculada (Casablanca), Nuestra Señora del Carmen (Nogales) y Nuestra Señora del Rosario (Ventanas). Además estuvieron presentes colaboradores de empresas de la región, amigos y voluntarios del hogar, residentes y cuidadoras, quienes disfrutaron de una exquisita cena y un show que incluyó, canto, música y  entretenidos sorteos. Una grata manera de ayudar a quienes más lo necesitan.

El objetivo del encuentro fue agradecer a la comunidad el compromiso y generosidad con los hogares, mostrar la gran labor que realiza la Fundación con los adultos mayores residentes de la región y reunir recursos para apoyar la operación de los hogares.

La bendición del Pavo estuvo a cargo del Padre Reinaldo Osorio, quien agradeció la presencia de todos y habló de la labor que cumple Fundación Las Rosas con los adultos mayores más pobres y desvalidos del país. También instó a difundir en mensaje de la Fundación para que ésta pueda cumplir con su misión por muchos años más.

Mario Jara, Presidente del Consejo Regional de Fundación Las Rosas Región de Valparaíso, también pronunció un emotivo discurso, señalando que “somos la región más envejecida de Chile, con un 20% de la población (376.326) sobre los 60 años. De ellos, un 18% está en condición de pobreza multidimensional, es decir, presenta carencias en temas de salud, vivienda y relaciones humanas. Nosotros aportamos con un pequeño grano de arena. Nuestros cuatro hogares de la región reciben un total de 372 residentes, lo que nos confirma que todavía queda mucho por hacer”.

Del total de residentes, solo un 6% es autovalente. El resto, mayoritariamente femenino, presenta importante deterioro físico y emocional. Más de un 50% presenta deterioro cognitivo y un 88% vive con alguna patología física, siendo la gastritis crónica, hipertensión, la incontinencia y la diabetes los males más comunes. Al terminar sus palabras, invitó a todos a los asistentes a sentir con el otro, a ponerse en el lugar de un adulto mayor pobre y desvalido. “Es tarea de todos darle a una vida digna y feliz a quienes tanto a dado por nosotros”, concluyó.

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