Eugenio Tagle: «En el Hogar siento la cercanía de Dios» – Fundación Las Rosas

Eugenio Tagle: «En el Hogar siento la cercanía de Dios»

Siempre atento a las necesidades de las señoras que viven en el Hogar Santa Ana, Eugenio Tagle, es desde principios del año 2017, padrino del Hogar Santa Ana, ubicado en calle Ejército de Santiago. Él combina su arduo trabajo en la empresa de lácteos Quillayes Surlat con este voluntariado fraterno, que nace de su profunda Fe y de su genuino afecto por las personas mayores.

-Siempre he trabajado mucho en mi empresa, pero sentía la necesidad de hacer algo por los demás. Había escuchado sobre esta posibilidad de ser padrino de un Hogar en Fundación Las Rosas y, sin saber mucho de que se trataba, me ofrecí.

-Mi primera gran emoción fue cuando me asignaron el Hogar Santa Ana, en la calle Ejército, a unas pocas cuadras de mi oficina en Rondizzoni, lo que facilitaba mucho la labor de servicio… para mí, fue la mano de la Divina Providencia.

-¿Cómo ha sido su experiencia como Padrino?

-En estos años, he tenido muchas lindas anécdotas: recuerdo por ejemplo la primera obra que hicimos en el Hogar: cambiar el dañando piso de madera del comedor. También guardo un especial cariño por algunas residentes que ya partieron, como la Elda, que siempre me decía: «Padrino, cuando va a sacar la palmera«… se refería a una base grande de palmera que estaba en medio del jardín, que ella cuidaba con tanto esmero. Ella ganó y con un grupo de colaboradores de la oficina, arrendamos una motosierra y sacamos el tocón de árbol… ella estaba feliz y nosotros también por verla así.

-También hace un años nos regalaron un piano y yo, que toco bastante mal, me esmero por tocarles algunas canciones a ellas, que me aplauden como a un «gran concertista»… es verdad, en todo este tiempo he recibido mucho más de lo que he podido dar. Por eso, para cada cosa importante que tengo, me gusta ir a rezar al Hogar, ahí siento la cercanía de Dios; mejor aún si es en la Misa del Padre Juan, donde estoy seguro que el Señor y la Virgen María van a escuchar más a mis viejitas que a mí.

-Agregar también que tengo una gran admiración por todas las personas que trabajan en el Hogar Santa Ana. Como sabemos, lo hacen con mucho cariño y en situaciones cada vez más demandantes. Como padrino del Hogar, para mí ha sido una tremenda alegría poder regalarles también a todas ellas una caja de navidad, para que puedan celebrar con sus familias en esta fecha.

-Espero poder seguir cooperando por muchos años más con el Hogar y cuando empiece a bajar mi carga laboral, también poder asignar más tiempo a la Fundación y a mis queridas viejitas.