Espiritualidad

FUNDAMENTO BÍBLICO DE LA MISIÓN

Nuestro servicio a los adultos mayores se inspira en el Evangelio:

La Visitación de María

“En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?…María permaneció con ella unos tres meses y se volvió a su casa”. (Lc 1,39-56)

En esta experiencia de María, que es portadora de Jesús y ejemplo de servicio, surge nuestra identidad más profunda: acoger, alimentar, acompañar en la salud y en el encuentro diario con el Señor a las personas mayores, para que se sientan dignas, y vivan con paz, alegría y esperanza.

Fundación Las Rosas, institución de la Iglesia Católica, se reconoce en este acontecimiento de salvación, donde Nuestro Señor Jesucristo es el fundamento, modelo y gestor de toda su misión. Nuestra identidad y misión, es una realidad dada como un don a la Iglesia, que con el correr de los años, se va viviendo con mayor profundidad y fidelidad, para testimoniar – en nuestro quehacer diario- el verdadero servicio al adulto mayor.

 

Sin mí nada podéis hacer

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” ( Jn 15, 5).

La fuente de inspiración de nuestro quehacer diario es aquella persona mayor, pobre y desvalida, que acogemos con cariño y profesionalismo en cada uno de nuestros hogares. A la que nos esforzamos en darle todo lo que esté a nuestro alcance como instrumentos que somos de la Providencia Divina, y conscientes de que Dios ha confiado en cada uno de nosotros, el último tiempo de estos sus hijos queridos para que los amemos, respetemos y acompañemos en su propia historia de salvación.

Somos institución mendicante, que vive confiada en la Divina Providencia. Para que nunca falte lo necesario invocamos la intercesión de San José protector de cada uno de los hogares, rezándole: “Oh Glorioso San José, cuida esta casa”. Y juntos unidos en oración recurrimos a nuestro Patrono, el Sagrado Corazón de Jesús, diciéndole: “Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío”.

Nuestro secreto es la oración. Es la oración la que explica esta obra de Dios. En la Eucaristía, en la Hora Santa, en el Santo Rosario, en el ofrecimiento diario de los dolores y pérdidas de cada uno de las personas mayores que acogemos, está nuestra mayor riqueza frente a Dios.

 

“La Eucaristía, fuente y cumbre de la vida y misión de la Iglesia”

La Eucaristía, fuente y cumbre de la vida y misión de la Iglesia, es fuente y cumbre de nuestro quehacer y misión. Quien se alimenta con el Pan de Cristo no puede quedar indiferente, al comulgar es Él quien actúa a través nuestro, con Él y en Él todo se resuelve. La Eucaristía es un llamado a comprometernos para multiplicar lo que tenemos, para que a nadie le falte lo necesario, es escuela de caridad y de solidaridad. Es desde aquí, que arranca el desafío de imitar y ser testimonio de la caridad de Cristo, y es desde aquí, que se hace posible ponerse el desafío de perseguir el fin último que es la santidad.

Pedimos a María, quien al llevar en su seno a Jesús, fue el “sagrario” viviente de la Eucaristía, nos comunique su misma fe en el santo misterio del Cuerpo y de la Sangre de su Hijo divino para que se convierta verdaderamente en el centro de nuestra vida, llevándonos a decirle: ¡Quédate con nosotros Jesús, entrégate a nosotros y danos el pan que nos alimenta para la vida eterna!

 

“Con María todo por Cristo, con Él y en Él”

“Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 40).

“Cuidar para siempre” a las personas mayores más pobres y desvalidas es lo que nos convoca. Es lo que nos hace uno con Dios Padre, al servir a su Hijo al modo de María, en la persona mayor, recordando las palabras de Jesús. Nuestra espiritualidad se alimenta contemplando los ejemplos de San Alberto Hurtado y la Madre Teresa de Calcuta, del cómo vivir el servicio a los más pobres. En nuestro quehacer diario nos iluminan sus lemas ¿Qué haría Cristo en mi lugar? y “A Mí me lo hicisteis”.

El amor a Dios y el amor al prójimo se funden entre sí, mostrándonos que en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios. Y nos alegra la buena noticia del Salmo 40: “Dichoso el que cuida del pobre y desvalido; en el día del peligro, el Señor lo librará”, que nos anima a cuidar con esmero y responsabilidad cada una de estas vidas sagradas, momento a momento, en cada necesidad, día a día, y hasta su partida a la casa del Padre Eterno.

Nos ponemos bajo el amparo y guía de María, Madre de Jesús y Madre nuestra, para obtener las gracias que el Señor a través de Ella otorga, especialmente desde Su “Santuario a María Santísima”, como fidelísima intérprete del querer y de la compasión de Cristo por las personas mayores más necesitadas, para que nos ayude a vivir y realizar fielmente nuestra misión, como un camino de crecimiento y santidad personal en la esperanza de amar y servir, de colaborar en la santificación de nuestros residentes y de ser signos de la dignificación del adulto mayor en la familia y en la sociedad.

CONGREGACIONES RELIGIOSAS

Un total de 12 Comunidades Religiosas velan por brindar compañía espiritual a los residentes de Fundación Las Rosas y prepararlos para el encuentro con el Señor. Las religiosas están presentes en 23 de los hogares de Fundación Las Rosas y en 18 de ellos desempeñan además la labor de dirección.

Las Comunidades Religiosas presentes son las siguientes:

+ Aliadas Carmelitas Descalzas de la Santísima Trinidad

+ Asociación de fieles Siervas del Plan de Dios

+ Canonesas de la Cruz

+ Carmelitas Misioneras Teresianas

+ Dominicas hijas de Nuestra Señora de Nazareth

+ Franciscanas de la Inmaculada Concepción

+ Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación

+ Hijas del Sagrado Corazón de Jesús

+ Misioneras de la Caridad de María Inmaculada

+ Misioneras de San Antonio María Claret

+ Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los pobres

+ Siervas del Santísimo y la caridad